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Tipos de coches híbridos: diferencias entre HEV, PHEV, MHEV y EREV

No todos los híbridos funcionan igual. Te explicamos los cuatro tipos que se venden en España, cómo se mueven, qué etiqueta llevan y para qué uso encaja cada uno.

Por Redacción de Coches Híbridos · Actualizado el · 6 min de lectura

Un coche híbrido combina un motor de combustión, casi siempre de gasolina, con uno o varios motores eléctricos y una batería. Hasta ahí, todos son iguales. Lo que los separa es el tamaño de la batería, si se puede enchufar y si el motor eléctrico es capaz de mover el coche él solo.

Esas diferencias cambian el consumo, el precio, la etiqueta de la DGT y, sobre todo, el tipo de conductor al que le compensa cada uno.

Los cuatro tipos, de un vistazo

TipoBatería¿Se enchufa?¿Anda solo en eléctrico?Etiqueta DGT
Híbrido (HEV)Pequeña, en torno a 1 o 2 kWhNoSí, en tramos cortos y a poca velocidadECO
Híbrido enchufable (PHEV)Mediana, normalmente de 10 a 30 kWhSíSí, decenas de kilómetrosCERO con 40 km o más de autonomía eléctrica; si no, ECO
Microhíbrido (MHEV)Muy pequeña, de 48 voltiosNoNoECO o C, según cómo esté homologado
Autonomía extendida (EREV)GrandeSíSiempre lo mueve el motor eléctricoCERO

Las cifras de batería son orientativas y cambian de un modelo a otro. En cada ficha de modelo tienes los datos oficiales de sus versiones.

Híbrido convencional (HEV)

Es el híbrido de toda la vida, el que popularizó Toyota. También se le llama híbrido completo o autorrecargable. Su batería se carga sola: con la energía que se recupera al frenar y al levantar el pie del acelerador, y con el propio motor de gasolina. Nunca se enchufa.

El motor eléctrico ayuda al de gasolina en las arrancadas y en las aceleraciones, y puede mover el coche sin ayuda en tramos cortos y a poca velocidad: en un atasco, en un aparcamiento o al circular con suavidad por ciudad. Por eso donde más se nota el ahorro es en ciudad y en carreteras con muchos cambios de ritmo. En autovía, a velocidad constante, la diferencia con un coche de gasolina se reduce.

Su gran ventaja es que no obliga a cambiar nada: se conduce como un automático y se reposta como siempre. Lleva la etiqueta ECO.

  • Le encaja a quien hace mucha ciudad o trayectos mixtos y no tiene dónde cargar.
  • Ojo con el precio de compra, algo más alto que el de la versión de gasolina equivalente, cuando la hay.

Ver los híbridos no enchufables a la venta

Híbrido enchufable (PHEV)

Lleva una batería bastante más grande, que se carga enchufando el coche a la corriente: en casa, en el trabajo o en un punto de recarga. Con la batería llena puede hacer decenas de kilómetros solo en eléctrico, y muchos modelos actuales superan los 60 o 70 km según el ciclo de homologación WLTP. Cuando la batería se agota, sigue funcionando como un híbrido normal.

Si tus kilómetros diarios caben en su autonomía eléctrica y lo cargas cada noche, puede pasar semanas sin gastar gasolina. Si no lo cargas, en cambio, arrastra el peso de una batería grande y su consumo real puede acabar por encima del de un híbrido convencional. El consumo oficial de los enchufables, a menudo por debajo de 2 l/100 km, da por hecho que se cargan con frecuencia.

Los enchufables con 40 km o más de autonomía eléctrica homologada llevan la etiqueta CERO; con menos, la ECO.

  • Le encaja a quien puede cargar en casa o en el trabajo y hace a diario recorridos cortos, pero quiere viajar lejos sin depender de los cargadores.
  • Ojo con el precio, más alto que el de un híbrido, y el maletero, que en algunos modelos pierde capacidad por la batería.

Con la calculadora de ahorro puedes ver cuánto te ahorrarías según el porcentaje de kilómetros que harías en eléctrico. Ver los enchufables a la venta.

Microhíbrido (MHEV)

Es la hibridación más sencilla y barata. Un motor eléctrico pequeño, unido al motor de combustión, hace de motor de arranque y de generador, con un sistema eléctrico de 48 voltios. Recupera algo de energía en las frenadas, ayuda en las aceleraciones y permite apagar antes el motor de combustión al detenerse o al circular por inercia.

Lo que no puede hacer es mover el coche solo en eléctrico. El ahorro existe, pero es pequeño comparado con el de un híbrido convencional.

Muchos microhíbridos llevan la etiqueta ECO porque están homologados como híbridos, pero no todos: lo que cuenta es cómo figura cada coche en el Registro de Vehículos de la DGT. Si la etiqueta te importa, compruébala antes de comprar; te contamos cómo en la guía de la etiqueta ECO y CERO.

Eléctrico de autonomía extendida (EREV)

Funciona al revés que un híbrido enchufable: las ruedas las mueve siempre el motor eléctrico, y el motor de gasolina solo hace de generador para cargar la batería cuando se agota. Se enchufa como un eléctrico y su batería suele ser grande, así que en el día a día se usa casi siempre en eléctrico, y en los viajes no depende de los cargadores.

La DGT les da la etiqueta CERO. Todavía hay pocos modelos a la venta, pero cada vez son más.

No hay que confundirlos con los híbridos en serie que no se enchufan, como los e-Power de Nissan: también los mueve siempre el motor eléctrico, pero su batería es pequeña y no se puede cargar en la red, así que son híbridos convencionales y llevan la etiqueta ECO.

Serie, paralelo o combinado: cómo se reparten el trabajo los motores

Dentro de los híbridos hay otra diferencia, más técnica, que explica por qué no todos se comportan igual: cómo colaboran el motor de combustión y el eléctrico.

  • En serie. El motor de combustión no mueve las ruedas: solo genera electricidad, y las ruedas las mueve el motor eléctrico. Así funcionan los eléctricos de autonomía extendida y los e-Power de Nissan. El sistema e:HEV de Honda trabaja casi siempre así, aunque a velocidad de autovía puede conectar el motor de gasolina directamente a las ruedas.
  • En paralelo. Los dos motores pueden mover las ruedas, a la vez o por separado, normalmente a través de una caja de cambios. Es el esquema de muchos híbridos de Hyundai y Kia y de la mayoría de los enchufables.
  • Combinado o serie-paralelo. Un engranaje reparte en cada momento la fuerza del motor de gasolina entre las ruedas y el generador. Es el sistema de Toyota, que no tiene una caja de cambios convencional y por eso se conduce como un automático de variación continua.

Al volante, la diferencia se nota sobre todo al acelerar: los sistemas en paralelo, con su caja de cambios, se parecen más a un coche convencional.

¿Qué tipo de híbrido te conviene?

Depende sobre todo de dos cosas: dónde haces tus kilómetros y si tienes dónde cargar.

  • Mucha ciudad y sin cargador: un híbrido convencional (HEV). Es donde más ahorra y no cambia tus costumbres.
  • Trayectos diarios cortos y cargador en casa o en el trabajo: un enchufable (PHEV) o uno de autonomía extendida (EREV). Si lo cargas a diario, la mayoría de tus kilómetros serán eléctricos.
  • Necesitas la etiqueta CERO para entrar en una zona de bajas emisiones o para aparcar con descuento: un enchufable con 40 km o más de autonomía eléctrica, o un EREV.
  • Mucha autovía: la ventaja de cualquier híbrido se reduce. Haz números con tus kilómetros antes de pagar más por él.
  • Presupuesto ajustado: un microhíbrido cuesta menos, pero ahorra poco; compara su precio con el de un híbrido convencional del mismo tamaño.

Para salir de dudas, pon tus datos en la calculadora de ahorro y filtra en el buscador de modelos por tipo, etiqueta y precio.

Preguntas frecuentes

¿Los coches híbridos se enchufan?

Solo los híbridos enchufables (PHEV) y los eléctricos de autonomía extendida (EREV). Los híbridos convencionales (HEV) y los microhíbridos (MHEV) se recargan solos y no se pueden enchufar.

¿Qué híbridos tienen la etiqueta CERO?

Los híbridos enchufables con al menos 40 km de autonomía eléctrica homologada y los eléctricos de autonomía extendida. El resto de los híbridos lleva la ECO, salvo algunos microhíbridos, que tienen la C.

¿Qué pasa si no cargo un híbrido enchufable?

Funciona como un híbrido convencional, pero con el peso extra de una batería grande, así que su consumo real sube y puede superar al de un híbrido normal. Un enchufable solo compensa si se carga a menudo.

¿Un microhíbrido es un coche híbrido?

Técnicamente sí, porque combina un motor de combustión con uno eléctrico, pero ese motor eléctrico no puede mover el coche solo. Ahorra algo de combustible, mucho menos que un híbrido convencional.

Fuentes